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Kandili Camp, un lugar entre la vía láctea y el Masái Mara.

En esta ocasión nos dirigimos al tan esperado Masái Mara, el parque nacional por excelencia, el más deseado, el que más expectativas nos genera.

Llevamos varias horas de ruta, el camino es marciano, con muchos desniveles, baches, abrupto, bastante incómodo, pero es un mal necesario y como suelen decir…”sarna con gusto no pica”.kenia masai maraNos desviamos del camino y empezamos a cruzar una pradera donde nos encontramos un rebaño de ovejas lideradas por un niño, como no podía ser de otro modo. Con tan sólo un palo a modo de bastón y protegido del sol con la capucha de su chaqueta, se acerca a nuestro coche, imagino que motivado por la curiosidad, o quizás por la costumbre. Tímidamente se acerca a la ventana desde donde le alcanzamos unas galletas que él acepta y prueba rápidamente antes de marcharse.

Poco antes de llegar, se vislumbra el campamento protegido entre las acacias, justo en el límite de la reserva del Masái Mara. Desde donde nos encontramos vemos claramente esa frontera natural donde empieza la sabana.kenia masai maraEl campamento desborda todas nuestras expectativas. Nada de incómodas tiendas de campaña o camas, todo lo contrario. Kandili Camp ofrece un lujo inimaginable, pero sobretodo, te brinda la oportunidad de trasladarte en el tiempo y hacer que te sientas todo un explorador.

En ocasiones tienes la sensación que de entre las acacias aparecerá Meryl Streep en su papel de Karen Blixen en “Memorias de África”

Gracias a su ubicación en Leopard Gorge, una reserva privada donde se han grabado numerosos documentales de la BBC, tenemos la oportunidad de realizar un safari a pie. Nos lidera William, un Masái local que forma parte del equipo de Kandili Camp.kenia masai maraVa ataviado con su vestimenta típica y su rungu, un arma tradicional que no es más que una raíz de acacia, pero que le permite cazar y defenderse hasta de los leones. La sensación que te recorre al saber que estás caminando por una zona donde se suelen avistar numerosos leopardos, de ahí su nombre, es indescriptible.

Una mezcla de adrenalina, nerviosismo, incredulidad, además de admiración por la belleza del atardecer que contemplas, son algunas de las muchas sensaciones que te despierta un safari a pie por Kandili Camp.

Cuando llega la noche el campamento adquiere un ambiente especial. Una hoguera, el silencio de la naturaleza, excepto por los ruidos de los animales claro. Kandili Camp ¡no está vallado! El acceso para los animales al campamento es totalmente libre. Cada ocasión que te desplazas por el campamento un Masái te escolta para protegerte de un posible encuentro con un animal. Poder disfrutar de una cerveza, Tukser por supuesto, mientras observas la Vía Láctea atravesar un cielo estrellado que pocos lugares del mundo pueden ofrecer, es uno de los mayores placeres de Kenia.kenia masai maraQuizás no sea el lugar donde perderte por el peligro evidente, pero sin duda que es un lugar donde evadirte.

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